René Dávila - Blog

domingo 6 agosto 2017

La vida de los pájaros



Llevaba viviendo 23 años fuera de Chile cuando aterricé en Santiago en un mes de Octubre, hace unos 10 años. En todo ese tiempo nunca vine al país.

Había tomado la decisión de regresar mucho antes.
Estaba haciendo una serie documental sobre Bolivia y pensé que viviendo en Sudamérica sería más fácil; además no quería seguir en Europa.

Lo que definió muchas cosas en mi vida comenzó al llegar —a comienzos de los años 2000— a Santa Cruz de la Sierra. Recorrí el país y decidí empezar un documental que quería continuar hasta que culminara el ciclo de luchas que estaba empezando.

Me tomo un par de años preparar mi regreso. Le escribí a José Luis contándole. Le pareció muy bien, agregando que íbamos a filmar, que ya tenía algo preparado. Nos habíamos encontrado varias veces en esos años. En París y en Buenos Aires. Nunca habíamos dejado de escribirnos.



Nos conocimos en los 70 en el Instituto de Estética de la UC. Él hacía clases de Estética del Cine y un “Taller de imagen Proyectada”. Yo era alumno.Así nació una amistad que hasta ahora ha sido en buena parte hacer cosas juntos; un hacer que pasa por pensar y conversar, por compartir aventuras intelectuales y las otras. Algún día habrá que hablar de esas cosas.



El primer proyecto partió con un viaje a la Araucanía. No sabíamos muy bien lo que íbamos a hacer y no se habló demasiado al respecto.

Sí hablamos mucho sobre el país, sobre el mundo, sobre el cine, la cultura; sobre lo que sucedía y sobre lo que vale la pena rescatar en esta especie de catástrofe en cámara lenta que inexorablemente transforma el mundo inmediato.

Recorrimos muchos lugares, “volando en círculos” desde la costa hasta Lonquimay, al otro lado de la cordillera. Finalmente nos quedamos en las cercanías de Cunco y empezamos a filmar. José Luis quería hacer algo sobre las escuelas rurales unidocentes. Fuimos a las 7 escuelas que quedaban cerca, hablamos con las y los profesores, con los niños.

Fue una experiencia conmovedora.

Éramos tres: nosotros y “el pelao”, un joven amigo de la familia de José Luis que manejaba el jeep y el sonido. La técnica era muy simple. Estaba acostumbrado a filmar con equipos pequeños, casi siempre solo o acompañado por un sonidista, dándome el tiempo de entender las cosas, de pensarlas y sentirlas antes de empezar a filmar nada. No teníamos que hacer ningún alboroto; cada cual sabía lo que tenía que hacer. José Luis llevaba un diálogo que más que entrevistas era escuchar lo que nuestros personajes quisieran decir o callar. Sabíamos que en el montaje no aparecerían ni las preguntas ni nosotros y que no alteraríamos nada con nuestra presencia.

EL resultado es un medio metraje titulado “La buena educación” .

Volví a Europa a liquidar mis asuntos y regresé medio año después. Arrendé un pequeño departamento en el barrio cívico de Santiago y comencé infructuosos esfuerzos para difundir mi película sobre Bolivia. Algunos amigos ayudaron, pero al final no pasó nada. Abandoné. Un tiempo después volví a Bolivia para continuar filmando. Todavía estoy en el montaje de esa segunda parte que terminaré mas que nada por razones personales.

Entre medio continuamos filmando con José Luis; algunas cosas terminaron en montajes, otras no. Anduvimos por el Alto Cantillana en un inolvidable periplo, conocimos los campos cercanos a la Villa Alhué, nos interesamos en la vida campesina.





Nuestro segundo proyecto fue “El poeta y su Virtud”, un cortometraje documental de 24 minutos sobre Fidel Sepúlveda, amigo de toda la vida de José Luis. Fuimos a Cobquecura, las tierras de Fidel y usamos una filmación que habíamos hecho antes, en casa del poeta, con motivo de una vigilia de San Juan. Agregamos una filmación que había realizado José Luis donde se registraba una conversación con Gastón Soublette. Se estrenó en el Aula Magna de la Universidad con motivo del primer aniversario de la muerte de Fidel. Volvimos a jurarnos que teníamos que hacer la película con Gastón, quien no dejaba de recordarme cada vez que me veía que teníamos que ir a “hacer algo en Valparaiso.”

Así llegamos al invierno del 2014 cuando empezamos “El Chincol y la Bandada” que se estrenará el 29 de agosto del 2017 en la Sala de Cine de la Cinemateca Chilena en el Centro Cultural La Moneda. La película trata sobre la mítica figura de Luis Ortúzar, el “Chincolito de Rauco” uno de los mas importantes cultores del “Canto a lo poeta” en Chile.

Es una película larga, de una hora 40. El montaje se desarrolló durante varios meses del año 2016; la post-producción –durante el 2017– fue larga, pero los resultados son muy buenos. La técnica siguió siendo especial. El montaje fue resultado de un trabajo conjunto que consistía en avanzar por capas y etapas. Se hicieron muchos montajes parciales, intermediarios, que se revisaron y se discutieron, así avanzamos hasta llegar al primer master de montaje a fines del 2016.

Esta vez el equipo era mas amplio y los plazos mayores. Soledad esta a cargo de la producción ejecutiva, asegurando la vinculación con los protagonistas, especialmente “El Chincolito”, además de distintas gestiones y contactos. Felipe y Leyle aseguran una inestimable ayuda, desde la asesoría científica a la organización y difusión. Mario realizó las tomas de sonido mas complejas, la post-producción y la mezcla final. Claudio la post-producción de imagen y la finalización. En varios rodajes Rolando estuvo a cargo del transporte y la asistencia en diferentes tareas. Vivian hizo un gran aporte en los primeros rodajes; su entrevista al Chincol es esencial en la construcción del documental. Enrique Kaliski nos entrego generosamente su creación e interpretación en guitarra para el tema central. Y no hemos hablado de Eliana que ha acompañado todo el proceso y que fue fundamental en las secuencias filmadas en Colina, ni de los traductores al inglés y francés, y los asesores respectivos: Álvaro, Catalina y Daniel. Tampoco del trabajo de Elisa con el diseño digital para la película y gráfico para los impresos, e Isadora con el sitio WEB, las intervenciones de Isabel como Secretaria de Producción ni de la generosa acogida de María Eugenia para el pre-estreno y la disposición de Gaby y su equipo para la producción y distribución del DVD. Seguramente olvido a algunos.

En este tiempo nos hemos encontrado con El Chincol en distintas circunstancias, dentro y fuera de los rodajes, trabajando la tierra en su casa o actuando en encuentros de poetas y payadores. Para mi los rodajes fueron aprendizaje sobre un mundo que el film muestra de manera incompleta, pero que sugiere, creemos, de manera poderosa.

Muchas cosas quedaron en nuestras memorias, momentos sin cámaras prendidas, muchos diálogos e historias. Cuando el montaje estaba listo fuimos con José Luis y Soledad a mostrárselo al Chincol. Pensábamos que era un paso necesario antes de iniciar el proceso de post producción.



No lejos de Linares hay que internarse por caminos secundarios para llegar al pequeño campo en que Luis Ortúzar vive y trabaja. El lugar es hermoso; la casa esta protegida de los vientos por una alta alameda y hacia el oriente, mas allá de una cadena de cerros se ve la cordillera. El Chincol había llegado hacía poco al lugar y nos mostró orgullosamente como había limpiado el terreno, arreglado la casa y comenzado los sembradíos de primavera. No fue muy elocuente al terminar la proyección, pero pudimos notar que las imágenes lo habían emocionado. Nos quedamos hasta entrada la noche y nos contó una historia muy entretenida sobre como había salvado a una niña en la montaña hace mucho tiempo.



Cuando empezamos las filmaciones en Julio del 2014 nos sorprendió la coherencia y la claridad de su visión sobre el canto “a lo poeta” y la cultura tradicional campesina en general. Conocimos algo de una vida, parte de la historia del pueblo campesino de Chile. Poco a poco, a lo largo de estos años, hemos descubierto facetas del ser humano que es, además de todo eso.

Recuerdo algo que no esta en el montaje: una entrevista a uno de sus tíos, testigo de su infancia. Era asomarse a un mundo desconocido, lejano, a la vida en los faldeos de la cordillera en mediados del siglo pasado; ver cómo se produce ese delicado mecanismo de supervivencia de una cultura. Hacer documentales, una vez más, es una manera de implicarse en las cosas. Hay una cierta continuidad entre lo que se ve, se vive y lo que se muestra. Como siempre es partir hacia algo que no conocemos, que descubrimos.

Las películas no pueden contar todo, no debieran. En el mejor de los casos despiertan una curiosidad, emocionan, dan pistas, invitan.

Nos cruzamos hace poco con el Chincol en una presentación en Santiago, nos contó que Margarita estaba mejor, que deberíamos mostrar la película en su sector y se interesó en el inminente pre estreno.
Ha sido un periodo rico en muchas cosas, hemos pasado buenos momentos y hemos trabajado bastante. Sobre todo, creo, hemos aprendido de la vida de los pájaros, y de la vida, simplemente. Ya es mucho.



EL CHINCOL Y LA BANDADA - TRAILER from René Dávila on Vimeo.



SITIO elchincolylabandada >>

jueves 18 agosto 2016

Alvar

jueves 24 septiembre 2015

GANAR O PERDER

La Haya: Corte rechaza la objeción preliminar presentada por Chile. - Desde La Moneda la Presidenta Michelle Bachelet se refirió a la decisión de la Corte Internacional de Justicia sobre manifestarse competente ante la demanda boliviana. A pesar del resultado negativo, donde el Tribunal se manifestó por 14 votos contra 2, la mandataria dijo que "nuestro país presentó argumentos sólidos", y que "hicimos lo correcto al interponer el recurso preliminar". Además, Bachelet enfatizó en que "Bolivia no ha ganado nada, lo único que se ha decidido es que la Corte es un tribunal apto" para dirimir en torno a las demandas del país altiplánicas. Bajo esta misma línea la mandataria cerró su discurso añadiendo que "Chile no tiene temas territoriales pendientes con Bolivia". CNN CHILE 24 de septiembre 2015

Continuación

martes 7 abril 2015

En Buenos Aires, marzo 2015

En marzo viajamos a Buenos Aires con mi hermano Jorge. Para él era un viaje muy especial, después de más de 40 años volvió a la ciudad donde vivió los duros primeros tiempos del exilio... a los 16 años.

Tenemos muchas historias en Buenos Aires.

EL edificio Alas, desde atrás. No es el mas bonito de los muchos que dejo la arquitectura modernista en Buenos Aires, pero me gusta. Fue inaugurado en 1946 y se llamaba ATLAS (Agrupación de Trabajadores Latinoamericanos Sindicalizados) eran tiempos peronistas. Cuando llegaron los militares la Fuerza Aérea se apropió del edificio y le cambio el nombre... les basto sacar la letra T.



Durante estos días no andaba siempre con mi cámara, como muchas veces las cosas quedan grabadas en algún lugar de la memoria, donde se mezclan con otras, se olvidan, se pierden o se encuentran.

El primer día, antes que llegara Jorge me di vueltas por el lado de Retiro. Recordaba otros viajes.
La primera vez que desembarqué en la ciudad era casi un niño, con una cámara y un rollo de 36 fotos. Retiro para mi es el conjunto de estaciones de ferrocarril y de buses interprovinciales, más que el barrio mismo. Allí están las estaciones del Ferrocarril San Martin, la del Tren General Belgrano y la del Ferrocarril Mitre, además de la Terminal de Omnibuses. Como entonces no saque ninguna foto de los intervalos entre las estaciones, unos espacios extraños que aun me parecen curiosos.



San Telmo fue nuestro barrio durante unos pocos días. Allí Buenos Aires, lejos del dramatismo de otras veces, nos acogió con su cara amable; un buen lugar para exorcisar viejas pesadillas.









Desayunando en el Bar Federal, un viejo establecimiento donde ha pasado de todo, desde crímenes pasionales en la puerta hasta la filmación de algunos clásicos del cine tanguero, como Cafetín de Buenos Aires.





Jorge y el Obelisco.





Algunos encuentros insospechados...





Jorge partió. Antes de volver a Santiago me doy unas vueltas por Retiro, recuerdo que en la estación solía pasar largos ratos en un cafe muy bonito, me pregunto si existirá todavía, si no habrán hecho algo horrible... uno es un poco pesimista. Entro al cafe y esta igual que entonces, hay un pianista que toca mientras dejo pasar el tiempo. Es una de las buenas sorpresas de este viaje, la ciudad se parece mucho a si misma, los barrios están allí. Hay cosas nuevas, barrios que surgen, que ni conocimos, pero al andar por esas calles es posible reconocerlas.



lunes 10 noviembre 2014

Diario de rodaje, epílogo

Esta será la última nota de la serie Diario de Rodaje en Bolivia.
En Octubre del 2014 estuve en La Paz y alrededores. Si bien el rodaje esta oficialmente terminado hace tiempo, este viaje fue una suerte de conclusión del mismo, y de un ciclo de trabajo.

He reunido todas mis notas sobre Bolivia y las he transformado en un libro de 150 páginas con cientos de fotografías que estará disponible a un módico precio en mi sitio dvlprod y luego en el iBook Store y otros sitios de venta. Los fondos se invertirán en un nuevo proyecto documental en América Latina que está en preparación; sean, pues, generosos.

En cuanto a la serie documental “Bajo los Volcanes” la primera parte esta disponible en Español, Francés, Inglés e Italiano. Estamos armando un sistema de distribución a partir del sitio dvlprod. La segunda parte: "Los Ríos que Crecen" está aun en un penoso y atrasado proceso de montaje. Apenas este terminado lo comunicaremos.


____________________________________________________________

Calafate


En Marzo del 2014 un viaje a Bolivia terminó antes de tiempo, volví de las montañas enfermo y débil.

Sin embargo todo había empezado bien. Partimos como otras veces en el viejo Land Rover de Rodrigo.El largo viaje de ida subiendo por la Nacional 40 en Argentina había sido muy agradable, anduvimos por lugares muy hermosos.

Al norte de Mendoza

La 40 es una carretera mítica que empieza, o termina, en la Patagonia y sube hasta la frontera boliviana, se despliega mayormente cerca de la cordillera y atraviesa muchos parques nacionales y casi ninguna ciudad importante.


Salta

Esta vez el viaje partió de Iquique, en el norte de Chile; comenzó con un trayecto de 24 horas en bus hasta Cochabamba, incluyendo una noche en la frontera. Llegué a La Paz el día anterior a las elecciones del 12 de octubre. (Presidente, Vice-presidente, senadores y diputados.)



Un fin de semana plácido y soleado en una primavera especialmente cálida. La noche del Domingo estuvimos en la Plaza Murillo, como otras veces, escuchando a Evo Morales, reelecto con mas del 60% de los votos.

Esta vez no vine para filmar, entrevistar ni cubrir acontecimientos; de alguna manera era el balance de un viaje comenzado hace 12 años, cuando llegué por segunda vez a Bolivia, con una cámara y la intención de registrar un proceso que intuíamos era importante no sólo para Bolivia sino para todo el continente.

En estos tiempos muchas veces he escrito llevado por el entusiasmo o la indignación, por la pena o la alegría; he hecho afirmaciones muchas veces arriesgadas. Nada de lo esencial que haya escrito o dicho se ha visto desmentido por la historia.

Esto tiene que ver con el oficio de documentalista y con una manera de practicarlo. Cuando uno parte sin un sistema de respuestas dadas, creencias absolutas y teorías a comprobar, se tienen mas posibilidades de lidiar con una realidad compleja y cambiante. Al final se trata de observar, de mirar y escuchar.



Bolivia esta cambiando rapidamente, muchos de esos cambios, tal vez los mas importantes, son invisibles a primera vista.

Kurmi tenía 14 años cuando su familia, empujada por la pobreza, se trasladó desde su pequeña comunidad en los alrededores del lago Titikaka hacia la periferia de la ciudad de El Alto, en las alturas de La Paz. Hasta ese momento su vida era la de una niña campesina aimara, entre la escuela, el pastoreo y la vida hogareña.

Eran tiempos de rebelión. Kurmi y su familia participaron como sus vecinos en el Octubre Negro, (2003) en la defensa EL Alto, en el bloqueo de La Paz, en las mil batallas de una sublevación que cambió el pais.

En estos años turbulentos terminó sus estudios medios, e ingresó a la Escuela Municipal de Arte de El Alto. Ganó concursos nacionales e internacionales y viajó; actualmente expone y trabaja sin parar. Antes de los 30 años es una artista reconocida y en plena maduración. Sus temas y técnicas son variados, pero predominan los retratos de personajes del pueblo.

Kurmi camina rápidamente por las empinadas calles de La Paz y es una usuaria entusiasta del flamante teleférico, participa en muchas actividades y trabaja mucho, pero se detiene en la calle para ayudar a un anciano que busca su camino.

"Evo nos dio la dignidad" me dice Kurmi, arcoíris en aimará; ella es una más de millones de jóvenes bolivianos que crecieron en estos años, que como ella están descubriendo y construyendo una nación. El arcoíris aparece después de la tormenta.



Rosmery Mamani Ventura at work in her studio in La Paz, Bolivia. (Sara Shahriari)
Read more at http://indiancountrytodaymedianetwork.com/2013/05/25/drawing-dispossessed-bolivian-artist-rosmery-mamani-ventura-149506


"Este país por primera vez tiene autoestima", me había dicho G, un joven intelectual. En un bar de Sopocachi me contó sobre lo que se estaba haciendo en cine y literatura, de cómo los cambios sucedían en la subjetividad de la sociedad. Para los que han visitado Bolivia durante estos últimos años, esos sutiles cambios son perceptibles.
Los bolivianos tienen motivos para sentir que su país se ha transformado para mejor, y lo que es mas importante, que ellos como ciudadanos tienen que ver con todo esto.

Se ha escrito bastante en relación a los motivos del éxito electoral del Mas y Evo Morales; el balance económico, las buenas cifras y otros índices explican una parte, pero no es solo eso. Recomendamos el artículo de Ignacio Ramonet sobre estos asuntos:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=191806

Estas elecciones son las primeras en todo este periodo que no están marcadas por una sensación de urgencia, de tomas de posición dramáticas, mas allá de la elección en si misma. Desde la caída de Gonzalo Sánchez de Losada en el 2003 (el comienzo del fin del ciclo neoliberal), los bolivianos han ido muchas veces a las urnas: para elegir senadores y diputados, presidente y vicepresidente, para decidir en referéndums, para elegir delegados a la Asamblea Constituyente, para revocar o no a sus autoridades. En todas las votaciones el Mas y Evo Morales han ganado con promedios que van del 52 % al 67 %. Cada vez estos resultados contienen una lógica interna específica.

En estas elecciones no se trataba de aprobar la Constitución, que alineó sectores muy amplios, ni de confirmar a Evo Morales ante el revocatorio, asegurando la gobernabilidad; por primera vez las elecciones se producen en una situación de normalidad. No había dramatismo.






El Mas y Evo Morales se presentaron con un balance, un programa y un bloque de apoyo, que es más que una alianza electoral. Los resultados en Bolivia no corresponden a las lógicas electorales conocidas en otras latitudes, no se trata de votos que van y vienen, es una mayoría social que consolida una visión de sociedad que se proyecta en el tiempo, es un horizonte de época como diría García Linera.

El balance es bueno, como sabemos, y se manifiesta en cambios en la vida de las personas. Hablé con habitantes del altiplano que me explicaban lo que se hacía en apoyo a la producción agropecuaria, la introducción de nuevas variedades; con ingenieros que trabajan en los proyectos de electrificación... con personas de distintos sectores. Los cambios llegan a todas partes, pequeños o grandes mejoran la vida diaria. Los ejemplos son múltiples, desde la creación de una vasta red de distribución de gas en las grandes ciudades hasta la mejoría de las comunicaciones y el transporte.

Y aqui aparecen los símbolos. En un museo de Tihuanacu hay un cuadro sinóptico con la cronología de las culturas en Bolivia, al llegar al periodo contemporáneo, coronando el proceso, aparece el satelite Tupac Katari. El embeleso de paceños y alteños con su teleférico (que se llama "Mi teleférico) podrá provocar sonrisas en los pobres cínicos que podemos ser, pero el entusiasmo y la sana alegría con que el pueblo se apropia de estos progresos hablan de una sociabilidad que contiene energías imparables.

Para volver a las elecciones; las interpretaciones rápidas que explican todo a partir de hechos económicos se parecen a las que intentan explicar el triunfo en los bastiones de la otrora oposición golpista-regional, en Santa Cruz y la desaparecida "media luna".

Habría que ver la evolución fina, en el tiempo, de esta votación, antes de sacar conclusiones. Por el momento podríamos recordar que este cambio se anuncia en una curva ascendente que viene por lo menos de los últimos 6 o 7 años. No olvidar tampoco que la realidad demográfica del departamento de Santa Cruz incluye vastos sectores de inmigrantes del occidente del país, de vieja y nueva data.

Lo mas importante es recordar que el auge y caída de los sectores conservadores se explica en relación al intenso proceso contrarrevolucionario y su desenlace. La oposición conservadora, unida en un confuso frente y con los sectores extremistas llevando el pandero, se embarcó en una ofensiva golpista que fue derrotada militarmente por el gobierno, que uso el poder del estado y por las masas que se movilizaron y desplegaron sus fuerzas (2008). Sobre las ruinas del sueño sedicioso fueron derrotados electoralmente e institucionalmente: la nueva constitución fue aprobada en referendum (con mas del 90 % de participación) por el 61,3 %. (Enero del 2009)

¿De que se trata en el fondo? Cómo se llega a la victoria del MAS en Santa Cruz, Beni, y Tarija, antiguos bastiones de la oposición?
Hay varias fenómenos que se superponen. El primero es el desprestigio y la vacuidad de las oposiciones de derecha, que no tienen nada que contraponer al proyecto y al balance del MAS. En estos años, además, el proceso de construcción del estado plurinacional, en paralelo al desmontaje del estado colonial, ha incluido, involucrado y atraído a sectores medios. Como dicen los dirigentes del MAS, ellos no han cambiado su programa, sus objetivos, ni su estrategia, simplemente han invitado a todos a participar de esta nueva Bolivia que viene naciendo.
Derrotados y seducidos, los sectores cercanos a la oposición regional no fueron aplastados, finalmente se han sumado en parte a la corriente de fondo de la sociedad. Dicho con otras palabras, es el bloque popular quien propone el sentido de la historia. Es pasar, en oleadas sucesivas, de la movilización y la organización del pueblo al control territorial de vastos sectores de la sociedad. Es construir mayorías políticas que se transforman a su vez en hegemonía. No olvidar que estamos frente a una revolución que se define como democrática y cultural.

Que los agroindustriales de la soya hagan buenos negocios, sin descuidar el mercado interno y sin abusar de los precios no hipoteca los contenidos del proceso de cambios.

Estamos frente a un bloque popular que se consolida, que afina sus objetivos, que se prepara para nuevas situaciones y sobre todo no descuida su vínculo con la sociedad. Recordar que el MAS, como decíamos en alguna parte, no es un partido como los que conocemos, es mas bien una confederación de movimientos sociales, un conjunto de alianzas y una tradición de acción sindical. (Cuyas raíces se nutren de la rica historia social boliviana) Además hoy podemos decir que es el portador de un proyecto de país, de una visión. En estas elecciones los opositores de derecha no osaron proponer directamente privatizaciones o vueltas atrás en los avances mayores del proceso de cambios, tampoco ponen en cuestión la constitución. Las transformaciones y el horizonte revolucionario son parte del sentido común, no es posible retrotraer las cosas.

Pero no todo se explica con la fría teoría, que en Bolivia viene después.
EL actual proceso revolucionario tiene una filiación para nada misteriosa. Para Evo Morales, Alvaro García y sus compañeros todo empieza en 1781, cuando un "indio del común", sin linaje noble, analfabeto y monolingüe, encabeza una rebelión contra el imperio español. Dos años les llevó a los españoles sofocar la sublevación.
A pesar de despedazarlo, quemar los restos y dispersar las cenizas, Tupac Katari sigue vivo en el altiplano.

En 1899 "El Temible" Willka Zàrate encabeza una rebelión indígena en medio de la guerra federal que enfrentaba a la vieja oligarquía de la plata con la naciente oligarquía del estaño.
El 12 de abril de 1899 un ejercito de indígenas entra a la ciudad de Oruro. La alianza de Zárate y el bando de los federales, quienes triunfarían a la postre, se rompió cuando 10 días después él y su estado mayor son apresados, unos años mas tarde, luego de huír de la cárcel, es asesinado.

Durante la "guerra del gas" el 2003, los comunarios del altiplano se enfrentaron mas de una vez con las fuerzas armadas del estado, tenían los viejos Mausers que la insurrección de Abril del 52 saco de los cuarteles, asegurando la victoria de la Revolución Nacional.

Para estas elecciones el bloque popular se había preparado. Uno de los hitos mas importantes fue la alianza sellada con la COB (Central Obrera Boliviana). A mediados de Diciembre del 2013 en los locales de la Central Obrera Departamental de Oruro, luego de discusiones como sólo se viven en el movimiento obrero boliviano, con el apoyo del Sindicato de Trabajadores Mineros de Huanuni representado por Pedro Montes (quien fuera presidente de la COB en momentos muy delicados, incluyendo la ofensiva golpista del 2008) se aprobó el pacto estratégico entre la COB y el Gobierno. En el primero de mayo del 2014 Evo Morales marcho junto a los trabajadores y entrego mobiliarios y vehículos a la central.

Evo Morales promulgó además los decretos que ratifican el incremento del 20 por ciento al salario mínimo nacional y de 10 por ciento al haber básico de los sectores de Salud, Educación, Fuerzas Armadas y Policía. En las recientes elecciones de octubre de los 18 candidatos de la COB, 12 fueron elegidos diputados o senadores.

Cerca de donde vivo en La Paz esta la estación terminal de una de las lineas del nuevo sistema de buses Puma Katari. (una realización del municipio de La Paz)





El nuevo sistema de transporte se inauguró en Enero del 2014 y hasta ahora ha transportado a millones de usuarios. Los coloridos buses con sus motivos tihuanacotas tienen recorridos largos, son confortables y cuentan, según las encuestas, con un 90 por ciento de satisfacción de los usuarios.

El transporte público en La Paz es caótico, el parque vetusto y la atención inexistente. Esta basado en un enmarañado sistema de rutas servidas por empresarios individuales o pequeñas cooperativas, sin una verdadera regulación. Aparte de unos antiguos buses de los años 50 la mayor parte son vehículos pequeños. Ni la topografía ni el urbanismo facilitan la vida de paceños y alteños a la hora de usar el transporte público, las calles suelen ser empinadas, estrechas, y tienen un trazado complejo.

Me cuentan que la introducción de los nuevos sistemas de transporte: el teleférico, estatal, y los Puma Katari (Puma-serpiente) largamente preparados y profusamente anunciados han concitado el entusiasmo de todos. Por primera vez en las calles se ven ordenadas filas, en los buses y en las escuelas se enseña cómo usar el transporte. (En los buses hay un "anfitrión" que asegura la función educativa.) Los progresos materiales evidentes tienen un plus en formación de ciudadanía.


En la Paz y el Alto, como en el resto de Bolivia casi todo sucede en los espacios públicos, las calles son animadas, los mercados enormes. Desde hace años que en la capital actúan las "cebras": jóvenes empleados del municipio que en las calles hacen de educadores, guiando el uso del espacio público, cuidando a los peatones, ordenando y al mismo tiempo agregando una nota de humor en la jornada diaria.



La noche anterior a la partida, como muchas veces salgo a pasear por el centro. La gran explanada entre la Iglesia San Francisco y el Mercado Lanza, como siempre esta llena de gente. En un sector hay una presentación teatral, y frente a mi se instala una gran banda de música, los trajes son elegantes, rebuscados y flamantes.

Pienso que en esta misma plaza he estado en mítines llenos de furia, en celebraciones, en vigilias. Recuerdo las duras jornadas del Octubre Negro del 2003.
Estos tranquilos días de Primavera el pueblo los ha pagado muy caro, y nadie lo olvida.

_________________________________________________________________

Algunos spots de "Mi Teleférico" AQUI